domingo, mayo 27, 2007

Con orgullo lo digo: Soy Ixtepecana

(1)"Ixtepecana en la Guelaguetza"

(2)"LAS PAISANAS CELEBRAN LAS TRADICIONALES VELAS EN LA CIUDAD DE OAXACA"

Antes de qué me pregunten quiénes son, déjenme decirles que no conozco a las personas de las fotos 1 y 2, las bajé de internet! Pero la foto 3 es del patio de Doña Luz y fue el sábado 26 de mayo que celebró su cumpleaños con bellísima enramada, delicioso estofado, buena música, ricas botanas y agradable compañía, en la foto está ella con sus primas de Unión Hidalgo y del Ingenio; nos echamos un buen dancing con N y la tarde estuvo perfecta. En las semanas transcurridas de abril y mayo, he ido a fiestas en las que a las damas nos piden ir vestidas de traje regional. Y siempre es un placer ver toooodooos aquellos colores, trajes, telas, collares, pulseras, aretes, anillos, listones, moños, trenzas, encajes, olanes, etc.

Siendo sincera debo decir que últimamente me pesa pensar en lo que debo hacer para vestirme así como estas señoras de las foto: pegarle el olán a la enagua, buscar un refajo de buena organza y encaje, ir a que me hagan mi moño con el listón del color correspondiente al traje, llevar mi tocado de flores e ir a que me peinen y me pongan todo, luego regresar por la pesadísima enagua, buscar una pañoleta de seda que combine con mi traje, cargarme con el montón de alhajas, buscar un abanico adecuado porque el calor dentro del traje es muchísimo....Y cuando ya pasó todo este trance...

...disfrutar la fiesta y bailar hasta que me duelan los pies y lo único que mi cuerpo desee sea una silla cómoda para descansar del trajín...
¿A poco no? Porque no hay gente más alegre que esta gente, ni fiestas más divertidas que las de los istmeños, tan dadivosos, tan regalados, tan atentos con el visitante, tan buenos anfitriones, gente que echa la casa por la ventana en cada fiesta, de la misma forma que echa su corazón en las manos de los amigos. Por eso uno se siente tan aceptado, tan bien recibido, como si cada uno de nosotros fuera "el invitado especial", ése que los anfitriones esperaban para atenderlo a cuerpo de rey; es un placer tan grande ir a las fiestas de Ixtepec, a las velas, a las bodas, los aniversarios, los bautizos, los quinceaños, todas, todas las fiestas son como hojas de un mismo árbol, parecidas, casi idénticas, pero nunca igual una a la otra, porque cada familia y cada grupo de invitados le ponen su toque especial, su sabor característico e inolvidable para la gente que viene de otros lugares. ¡Pobrecitos! ¡Ya me imagino qué simples sentirán sus fiestas los "fuereños" después de haber vivido la experiencia de una fiesta istmeña. ¡Nada se puede comparar con esto! Tal vez en otras fiestas haya tanta comida como acá...pero no tan rica y tan regalada; o haya música tan buena y alegre...pero no tan disfrutada, tan bailada; o haya tanta gente como en una de nuestras velas...pero no tan amable y dadivosa que le den un "platillo" y una cerveza a cada conocido o desconocido que pase cerca de ellos; tal vez otras fiestas sean muy elegantes... pero no se verán tan bien sus damas como las nuestras con su traje regional, sus encajes, sus brillantes hilos de seda formando ramilletes multicolores sobre el terciopelo o la "piel de ángel", el oro colgando de sus lóbulos y cuello, tintineando en sus muñecas y relumbrando en sus dedos; puede ser que haya fiestas muuuy buenas en otros lugares pero, definitivamente...¡¡Ninguna podrá ser como las nuestras!!
Por eso es un orgullo TAN GRANDE ser ixtepecana...

SOY IXTEPECANA
MAYO 2007

Soy istmeña desde
el fecundo llanto
y el coraje,
de la fértil ternura
a la boca fructífera
y porfiada,
por la locura
redentora y fugaz
que me hace sombra.

Soy istmeña
en el fondo de mis ojos,
en el músculo cardio,
en mis arterias,
en la forma de amar
y en mis silencios.

Soy istmeña, lo afirmo,
no en el traje y la lengua
o las costumbres,
en la inclusión de todos,
los de aquí, los de allá,
los de esta isla llamada continente
o los del centro de la tierra misma.

Ixtepecana no en la doble hélice
que corre en el oscuro túnel
de mis huesos,
pero sí en mi interior,
más al fondo de toda la materia,
en la esencia del ser,
en la conciencia,
en esos sentimientos
que son universales,
en lo que doy por ti,
en lo que recibo.

lunes, mayo 21, 2007

Hermoso mes, lástima de vida tan complicada...

Tengo que aclarar que este texto lo escribí en abril...y lo guardé como borrador a la espera de subirle las imágenes. Pero el tiempo, el tiempo, el tiempo...impidió que hasta ahora pudiera hacerlo. Mil disculpas pero...esto iba antes de Dido y sus cachorros!!

Viernes 27 de mayo de 2007, 03:00 hs. Pues el mes ya me dio de todo.....anoche hasta hubo llovizna, truenos y relámpagos como del fin del mundo pero....como casi siempre en estas fechas ¿mucho ruido y pocas nueces! Al final sólo fue una lluviecita tímida, aniñada y solitaria que levantó el olor de la tierra y llenó mi corazón de esa nostalgia como una llaga abierta en la memoria que me recuerda los momentos ¡tantos! pero además tan alegres en que nos regocijamos báñándonos en el patio con la lluvia. Después de días y días de calor asfixiante, esperando en la noche con los truenos y retumbos del cielo, nuestra paciencia de trasnochadores se veía recompensada por la bendición tibia, acariciante y bienhechora de la primera lluvia del año. ¡¡Nuestro bautismo anual enviado directamente del cielo!!
Tiempos idos, pensé anoche que oía el escándalo celeste. Ahora, con su papá durmiendo, mientras son las dos de la mañana, añoro la compañía de los chiquitines que nunca le temieron al cielo o a su llanto bienhechor. Mis pequeños compañeros de lluvia, mis bañantes nocturnos!! Cómo los extraño en los agitados días de este año tan solo!!!
Un año extraño, de muchísimo trabajo, de pocas recompensas, de mil proyectos guardados en el arcón de los deseos ocultos, aunque no innombrables.
Y en el patio la fruta se desperdicia, los jicacos, las guayas, los limones, naranjas, mandarinas... mientras la vida pasa y me atropella, me arrebata las hojas y las flores, me deja seca enmedio del camino.


Pues sí, aunque parezca un cliché, la vida se agita y se complica cada día más y se van tan rápidos los días y hay taaanto trabajo por hacer que de verdad me hace falta mi ejército de valientes guerreros E.G.

Sí, definitivamente, si estuvieran aquí la vida sería más fácil para nosotros dos. ¡¡NIÑOS: REGRESEN A SU CASA!!
¡QUÉ LÁSTIMA!
Mayo 2007
Son una lástima las guayas,
los ciruelos que comen los zanates,
los verdes mangos que en dispar encuentro
riega el viento en mi patio de batalla.

Son una lástima las noches jazmineras,
las chispas que engalanan este cielo,
las hamacas bailando con el viento
y las coplas que nacen en mi pecho.

Estas manos me duelen de caricias
guardadas, escondidas, esperando,
buscando las caritas infantiles
que dilatan mi olfato y mi memoria.

Cada vez son más cortos los encuentros,
cada vez gira más el torbellino
y las locas miserias cotidianas
se tragan los deseos, los sueños,
mis anhelos de ser la abeja reina
que cuida, que alimenta,
que cura lo que sea con un beso.


Pues sí pequeños, aquí los espero...la vida cambia pero sigue siendo muy buena. Porque la espera hace que el momento anhelado sea mejor...no creeen?
Saben? tengo ganas de que hagamos una súper noche bohemia en la casita, con buena música para cantar y para bailar, no demasiados invitados para poder darles a todos atención especial, muuuucha comida y botanas y muuucha bebida y demás...

En cuanto venga mi hija porque sin ella...no quiero. Tenemos muchas cosas qué celebrar eh! Dos licenciaturas y una maestría!!! Uuuuffff!!! Tremenda pachanga que haremos...
YA PRONTO, YA PRONTITO!!

jueves, mayo 10, 2007

DIDO DIO A LUZ EL 10 DE MAYO

Pues sí, hasta la bella Dido ha perdido la figura. Hace dos semanas que la gordura se le notaba como nunca, debido a su preñez. Y hoy, 10 de mayo, como regalo especial de día de las madres, Dido me tuvo de su partera desde las 11 de la mañana, hasta las 3 ó 4 de la madrugada cuando, después de algunas dificultades y novatadas (principalmente de ella que se veía aterrada), amanecimos el día 11 con 10 perritos vivos y tres que, ¡maldita sea la hora! no se pudieron salvar a pesar de que estuvimos muuuy pendientes Blandina y yo. Dificultades técnicas con Dido por su falta de experiencia... Cada vez que nos apartamos de ella por cualquier motivo (cansancio, creímos que ya había terminado, sonaba el teléfono y ya me había quedado sola) ¡Qué le vamos a hacer! ¡Así es la vida! ¡No contemos los huevos rotos sino los que se salvaron....Pues sí, nacieron 10 machos y 3 hembras, de los cuales hay ahora: 8 machos y 2 hembras, aunque uno de los machitos nació pequeñísimo, casi con la mitad del peso de sus hermanos. Espero que Dido sepa atenderlos y el perrito se salve.

Pero ha ganado en compañía porque, ese sentimiento mío de culpa por no tener tanto tiempo para dedicarle a mi perra, ahora se compensa con sus perritos, porque se ve que los quiere y los cuida. A ver con cuál -o cuáles- nos quedamos al fin. Sólo el tiempo nos dirá qué rollo...¿No creen? Y para no perder la costumbre, les mando un poema...
¡LOCA!
Myo 2007
Déjame escuchar el ritmo de la tarde
y la voz solitaria de esta noche de mayo
que oferta plenilunios y secretos.

Quiero escapar al tiempo de las nutrias,
ver el agua correr con sueños limpios
amanecer con flores en el pelo
y recorrer auroras y viejas amistades.

Colgarme por el cuerpo quimeras
y collares de guiachachi,
repartirle chintuli a mis amigas
y perfumarnos juntas la inocencia.

Correr bajo la lluvia vespertina
y bañarme con luz del horizonte,
pisar todos los charcos
-ese rastro mojado de los cielos-.

Perseguir mariposas, maquillarme
con el polvo dorado de sus alas,
al ocaso, llenarme de luciérnagas la boca
para resplandecer como la luna.

Y correr cada noche hasta tus besos,
desnuda de prejuicios y de miedos,
provocando el asombro de la gente
que envidiosa dirá: ahí va la loca
correteando desnuda con la luna,
¡No la miren es loca, ahí va la loca!

Mientras sumerjo mi mirada oscura
en el fiel terciopelo de tus ojos
y la noche, que es madre de los locos,
nos cobije en su manto de agujeros de plata.

jueves, abril 19, 2007

Todo en Abril es primavera

Es que Abril viene siempre con tanto desenfado, con su faldita verde tierno y sus días alegres, de niño preescolar y uno no sabe qué esperar de sus remedos mañaneros.
Si habrá un sol calcinante -como el viernes de la pasión de Cristo en este mundo-; si el vientecillo cálido del sur entornará los ojos provocando el vaivén de la hamaca bienhechora. Si llegará ese norte majadero a revolcar la vida del istmeño, o si se va a poner tan placentero como un encuentro inesperado de sexo mañanero. O si tendremos...¡¡Quién sabe qué cosa!!

Travieso mes... impredecible clima.

Como este miércoles, que luego del calor isoportable y del viento espantoso de hace días, amaneció nublado. -¿Qué pretendes mi sol? -dije buscando entre las grises nubes su voz de fuego, su mirada ardiente.

Me fui al patio a mirar a Clementina que sale de su eterna jardinera con esa parsimonia que la caracteriza -a ella y a su especie-. Caminó hasta mis pies buscando el alimento (que no es de tortugueta), porque a ella le gusta el pedigree que come nuestra Dido.

Nina y Dido me siguen, como siempre. Dido se removía toda inquieta por las aves que se comen las guayas y sueltan las semillas como dardos extraños que, afortunadamente, no me atinan. Mientras Nina, más serena y más digna, como siempre, la mira con un dejo de impaciencia propio de su arrogancia tan felina y me recuerda la consigna aquella de que Dios hizo al gato para darle al hombre el placer de acariciar al tigre.

En un momento dado levanto la mirada como buscando la respuesta eterna que el hombre ha pretendido de los cielos: ¿Qué nos depara el día? ¿Piensa salir el sol esta mañana o de plano nos deja en la penumbra de esos días gloriosos en que llueve y la vida se renueva en el verde de cerros y montañas?

Al margen de este clima y su templanza, me asaltan muchas dudas que, por cierto, no tienen relación con el sol o la lluvia o el verano.

Se trata de mi vida y este rollo de estar enmarañada en la candidatura, la campaña, los votos, los sondeos, los foros, los proyectos, el trabajo político, intenso.

Puedo darle ese enfoque a mi existencia. ¿Tengo la fortaleza, la pujanza, el impulso y el temple para hacerlo? ¿Me dispongo en verdad al sacrificio?

El pedernal me espera y el cuchillo no es de obsidiana o jade, es una daga de tres años enteros de mi vida. (Y a estas alturas uno ya valora cada día que pasa, pues los años te han enseñado a ver muy claramente que los minutos valen más que el oro y la vida es tan breve, tan pequeña como una gota de agua en el Sahara...)

Puedo dejar mis sueños, detener mis anhelos unos años? Los planes con mis hijos, si los dejo, podré recuperarlos si los congelo un tiempo?

Sé que existen proyectos muy valiosos, cosas que debo hacer, sin falta, por el bien de mi pueblo, por conciencia...¿No existe una receta más sencilla?

Puedo hacer mil proyectos, diseñarlos, coordinar, dirigir, hasta evaluarlos...pero andar en la brega cotidiana dejando mis salones, mis clases, mis muchachos, meterme entre la gente, ser la líder, aguantar lo mezquino, las envidias, la ineficiencia, a inútiles, parásitos, que pretendan robar o aprovecharse, usando mis proyectos o mi nombre!
!Poner mi vida a la vista de todos ¡Cada día!

¡Oh! ¡Dios! Qué hice para merecerlo, si he trabajado honradamente y duro, he dado siempre lo mejor que puedo en cada clase, en mi casa, en la calle, en la familia.... Soy un poco pasiva, comodina, casi no hago ejercicio, como dulces, veo películas porque es un vicio ya muy arraigado; soy obstinada, maniática de la limpieza, el orden...esas cosas triviales que no dañan a nadie....voy a ser castigada por tan poco?

De verdad soy tan tonta que acepte el sacrificio de mi vida tan cómoda y callada, tan ajena a miradas, tan privada. ¡Cuánto he cuidado que seamos discretos y privados!

Me cuesta mucho, en serio, me frikea. Me estoy profundizando con el tema... pero ya hasta lo sueño -¡Pesadillas!-

Y sin embargo. . . no puedo decirle que no. ¡Ya saben de quién hablo! Es, para mí, la persona ideal para este puesto, tan íntegro, dispuesto, tan honrado, entregado a lo suyo ¡enteramente! Es capaz de olvidarse de mis hijos, de mí, de su familia. Pero nunca quedar mal con la gente con la que se ha comprometido a resolverle algo.

Tiene un ego muy grande, es su defecto, pero también es su virtud, sin duda.
Porque precisamente siente que él es quien puede hacer la diferencia en el trabajo político y social. Y se esfuerza al máximo en lograrlo porque lo cree así, está convencido.

Y yo...que lo miro al derecho y al revés...(que no me engaña ni aunque lo pretenda), se lo creo.
Por eso me dispongo al sacrificio... como oveja que va hacia el matadero...mas no ciega ni sorda...voy consciente, dispuesta y reflexiva, pero también prudente, porque pienso que todas mis hermanas, mis hijos y yo misma, completamos el círculo que hará LA DIFERENCIA. Así, con las letras mayúsculas, espero...

Lo mejor del momento es que primero tiene que irse a las internas. Es el primer tamiz por el que pasa quien quiera ser el nuevo candidato. Y parece que allí la situación no es fácil ni sencilla, pero de todas formas siempre gano: Si lo logra ¡Qué bueno! ¡¡Eso conviene al pueblo, a él y todos tan felices!! Y si pierde y no llega....pues la vida TAAAN CÓMODA sólo sigue su curso como siempre, sin pausas, sin dolor, sin sacrificios... A fin de cuentas esto no es por ambición ni lucro, es una inmolación, trabajo duro, sin tregua, cada día. Aunque me oiga egoísta y medio mala, lo tengo que decir: "Si viene...pues qué bien; si no viene...mejor!"

Y qué piensan ustedes, me lo dicen?

Por lo pronto les mando otro poema de esos que en estos días me brotan de la piel, calladamente, como un sudor sin causas aparentes, que letra a letra brota de mis poros, del interior de mí, de mis silencios, mis dudas, mis temores, de los cambios que acechan mi cotidianeidad, oscuramente.
"...y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
y no saber adónde vamos,ni de dónde venimos!"
R.Darío

PRESAGIO

Siempre que la noche
se agiganta en tus brazos,
siempre que la luna
me sonríe en la tarde,
siento la cortina
que separa mis sueños,
esa gris nostalgia
que me sangra los labios.

El hacha que se mece
colgando de un hilacho,
el fin, la nada oscura,
la promesa que a todos
nos llega como un tajo.
Abril 2007

Para no ser tan tétrica con todos, ya que hablé de la muerte inevitable, les envío también éste, un poquito cursi, de amor, tan cursi que hasta lleva por nombre: "ENAMORADA"

La noche con sus cuentos
que apuntan a la luna
nos mira y se reserva
relatos vagabundos.

El uno, es de unos duendes
que engañan a una nutria.
Y el otro es de un amor
tan grande y tan difícil…

Una nube alcahueta
acecha nuestros pasos,
te mira desde lo alto,
me atisba en el silencio.

¿Será un indicio tierno
de amor inconmovible?
¿Será un augurio negro
que escapa a nuestro intento?

Parece que conoce
de nuestro rostro el fondo,
lo oculto, lo innombrable,
lo púrpura y siniestro.

Por lo pronto me dejo
llevar por tus suspiros,
como las altas ramas

que gimen con el viento.

Me besas y parece
que el cielo nos espera,
me miras y desciendo
al reino de tu aliento.

El río nos confiesa
los secretos de amantes
cuyo lecho de espuma
les brinda cada tarde.

Un pájaro cenzontle
comienza su concierto
anunciando este día
azul de primavera.

Y tú, junto a mi vida,
me miras y sonríes,
me llevas de la mano
como a un niño pequeño.

Mi pelo huele a río,
mi boca y tu sonrisa
a luna renacida,
a la cima del mundo.

Mi pecho es una afrenta
para la gente triste,
hoy la dicha
revienta mi mirada
en estrellas que alumbran
la mañana.
ABRIL 2007

lunes, abril 16, 2007

¡Ayy! ¡Ventarrones del Istmo, si todo levantan, llévense también mis penas...!


Bueno, pues aunque ya estamos en pleno abril, parece que el viento no nos quiere abandonar. Ayer, después de los calcinantes días de la semana santa, que parecía que se nos secaban los sesos, se volvió a desatar el ventarrón como si alguien le hubiese soltado las amarras y le dijera: -¡Anda loco!¡Dale rienda suelta a toda tu locura! Y lo hizo..., con tanta fuerza como si aún fuese enero.
Se supone que febrero es el loco...y marzo otro poco...pero ahora le estoy perdiendo la confianza al condenado mes de abril.
Vino Bóreas[1] como niño en casa ajena y, como desesperado, a tocarlo todo, a romper, zarandear, tirar y demás. En suma: polvo y terregal por todas partes (hasta en ojos, cabello y orejas, por supuesto), puertas azotadas, ventanas que, dado el calor antecedente se mantenían abiertas, con los cristales estrellados por el azotón del groserísimo viento del norte, en mi bello patio ramas rotas, centenares de mangos, chicozapotes y ciruelos perdidos, hasta Dido y Nina se veían como preguntándose ¿Qué carambas le pasa a este clima? En fin, del puro coraje me puse a escribir un poema -enmedio de taaanto trabajo de la enufi, la ensfo, las lecturas y las creaciones, la poesía, los cuentos, la casa, el jardín, la comida...y mil etcéteras más que ya todos conocemos.
Aquí está para compartirlo con ustedes...





VIENTOS HURACANADOS
Vientos huracanados despedazan
esta tarde de sueños angelinos.
Mis níveos pétalos de margarita
vuelan en desbandada adolorida.

Vientos huracanados me quiebran,
me estremecen la sal, la mansedumbre,
enloquecen la calle a latigazos
flagelan la memoria adormecida,
que arrebata mi llanto y sus raíces.

Vientos huracanados, gris vecino,
día que se mancilla en brazos
de esa furia doliente y milenaria
que aúlla en el dintel de las ventanas.

Vientos huracanados que desnudan
las rendijas y grietas de mi alma.

Viento del norte de la tierra mía,
destructor insensato de renuevos,
devastador voraz de la dulzura
que fruto a fruto pierdo, como el día
-aún reciente en mi mediana vida-
en que perdí el amor que te tenía.



2007.



[1] El viento del norte

miércoles, noviembre 22, 2006

"De noche"

La imagen -ya lo saben- es "Noche estrellada" de Vincent Van Gogh, el poemilla es mío...

La noche se desnuda
indefinible y pálida,
voluntariosa y fuerte.
Nos muestra su espejismo
de sirena,
nos satura de sueños,
de desvelos.

Nos toma de la mano,
nos seduce
y canta una canción
desconocida.
Sus nostálgicas
gotas cristalinas
se escurren como
un sueño adolescente.

Sin prisa,
con perfumes
sutiles nos requiebra
la voz y la memoria,
debilita tus manos
y mi aliento…

Superamos su hechizo
a cuentagotas
a recuerdos, a dudas,
a traiciones,
-la sombra de los robles
se agiganta-.

Soltamos los grilletes
que atenazan
nuestros amortajados
corazones
y el filo de la noche
nos despide
agraviada de luz
del horizonte.

lunes, noviembre 13, 2006

Los sones del Istmo se bailan, se cantan, acunan el alma...

Todos los istmeños llevamos la música por dentro.

Cuentan que en tiempos de los antiguos binigula’sa[1] los hombres y mujeres binizá[2] no conocían la palabra, las palabras, pero les era dado dominar el lenguaje de las aves. Por eso, dicen, cuando los dioses fueron depositando los nombres de las cosas uno a uno en los oídos de los hombres, lo hicieron en lengua zapoteca, una lengua que no se habla, se canta con un sonido dulce y nostálgico que es remembranza de aquellos tiempos idos.
Así surgieron –afirman los que saben- los sones istmeños que hasta el día de hoy entonamos y bailamos los zapotecos del Istmo de Tehuantepec.
Y como las aves cantan desde el día que ven la luz del sol por vez primera hasta que se despiden de este mundo para siempre, los istmeños también usamos, entre muchas potras cosas, la música, el canto, como forma de expresarnos, de comunicar los sentimientos, cualesquiera que estos sean. Y cantamos rítmicos sones mientras mecemos al recién nacido en las hamacas, esas camas flotantes de múltiples colores tropicales.


Te compraré un tanguyú[3] para que nunca me olvides

el que más te guste a ti hijo de mi corazón.

Y si el amor asoma su rostro apasionado y nos enamoramos del andar, de la mirada, del pensamiento y el sentimiento de una o de un zapoteco, pues entonamos la trova zapoteca: Nunca dudes de mi amor, bonita, si sabes que tienes en tus manos mi corazón…
o el bolero, la balada, hasta los ardorosos versos de nuestra costa oaxaqueña: Si quieres ir al cielo sueña conmigo porque al cielo se llega con las cositas que yo te digo.

Porque a los istmeños nos gusta la música, toda clase de música, para cantarla, para llorarla, para tocarla con cualquier instrumento musical, así sean simplemente nuestras manos golpeando la mesa. Para bailarla en las prodigiosas “Velas” hasta que la luna guarde su rostro femenino y el sol haga brillar los trajes y las joyas destellen con el cálido acompañante mañanero que nos guiará directo hasta la fresca hamaca que habrá de acunarnos rítmicamente, como ese son matutino llamado “Lucero de la mañana”.

Sí, como un son, porque, principalmente, disfrutamos de los sones, esa rítmica música cuyas armonías mezclan el tiempo valseado y los giros frigios, logrando una cadencia característica, única en el mundo. Con versos que oscilan entre la nostalgia y el festejo, que se cantan por igual en la lengua del conquistador que en la precortesiana lengua diixhazá[4] son interpretados lo mismo por la tradicional marimba de corazón de árbol, por las ancestrales bandas de pito y tambor llamadas “pitu nisia’ba[5]”, por una banda de alientos, por tríos de guitarras, requinto y voces, por conjuntos modernos, grupos tropicaleros, trovadores que rescatan el sentimiento popular o por los enamorados que, con el sólo instrumento de su voz, cantan al pie de una ventana al amor de sus amores.

Y es que los istmeños cantamos en las bodas, en los funerales, en la celebración solemne o el momento alegre, bullanguero; lo mismo en el tradicional desfile religioso que en la celebración política; en las famosas, internacionalmente conocidas velas istmeñas, que en el momento íntimo de la tertulia familiar; en público, en privado, en lo espiritual, en lo profano y lo mismo en la vida que en la muerte, el zapoteca canta, porque el amor, el júbilo y la muerte, son parte inseparable de la vida.

Dicen los estudiosos del tema de la felicidad humana que la capacidad para ser felices tiene que ver con el clima, la cultura, la geografía y, aquí es donde ellos se han encontrado con resultados que los sorprenden, parece ser que también con los genes. Según las estadísticas los mexicanos ocupamos el segundo lugar en el mundo como los más felices del planeta y, estoy segura que este galardón se lo debemos, entre otros grupos étnicos, a los zapotecas del Istmo de Tehuantepec.

Los istmeños somos gente que no se anda con tapujos a la hora de expresar los sentimientos. Si reímos, lo hacemos a carcajadas; si bailamos, lo hacemos hasta el amanecer; si cantamos lo hacemos solos, en grupos, con los amigos, con la familia, con los amores, bien afinaditos o destrozando lastimeramente cada nota. Parece que quisiéramos comernos el mundo en una sola noche –o día- y de un solo bocado. Por eso nuestros trajes de gala son tan extremadamente llamativos. No hay otro igual en el país en brillo, colorido, esplendor. Los colores del trópico se multiplican alrededor nuestro en cada mirada. En la vestimenta de las mujeres, en las paredes de las casas, en la urdimbre de los hilos de nuestras hamacas. Todo denota las ganas de vivir, de gozar, de celebrar, de disfrutar con los nuestros y con los ajenos, con los vecinos, con la familia, con las amistades de siempre y con las nuevas.

Cualquier suceso es pretexto para la fiesta, para la gran pachanga dominguera con invitación abierta a compadres, familiares y amistades, con “lavada de olla”, esa famosa fiesta después de la fiesta donde se termina de echar la casa por la ventana; o para la reunión “pequeña” que no pasa de treinta invitados. El aniversario de bodas de los padres, los cumpleaños familiares, del papá, de la mamá, la boda del hijo o de la hija, la llegada a la meta final del hijo que estudió una carrera. Porque es navidad, porque termina el año, porque son vacaciones de verano, o porque ya tiene tiempo que no hacemos una fiesta. Y claro, en todos estos momentos, la música es la omnipresente.

Hasta en la muerte, las bandas de música tocan los melancólicos sones por las calles que acompañan los cortejos fúnebres rumbo a la última morada, ésa a la que todos iremos pero a la cual nadie tiene prisa por llegar. Desde el velorio mismo, la música acompaña a los dolientes y es un bálsamo que, si bien no cura del todo la herida que produce la pérdida de un ser querido, por lo menos la reviste de un color más agradable al recordarnos cuánto amaba los sones el que se fue y cuán alegre era cuando los bailaba. Y, por supuesto, en la fiesta de todos santos, en noviembre cuando los mexicanos festejamos la muerte y visitamos a nuestros muertos en los panteones, el istmeño, el zapoteco, al igual que otros pueblos, hace la visita acompañado de música: bandas, tríos, mariachis, trovadores o los familiares mismos que, en un afán de complacer a los que se nos adelantaron en el último viaje, cantan las favoritas de los difuntos, aquellas que nos los recuerdan y, por lo tanto, nos los acercan en este día especial.

Así es amigos, la música está presente en todo momento de nuestras vidas zapotecas. Desde los labios maternos que nos arrullaron dulcemente en el aire aún límpido del Istmo de Tehuantepec, hasta el recorrido rumbo al panteón con la banda o los mariachis tocando nuestras piezas favoritas, los zapotecos reímos y lloramos celebrando la vida y su extensión, la muerte◘ [1] Los antepasados zapotecas. Los hombres antiguos. [2] Gente zapoteca del Istmo
[3] Muñeco/juguete de barro
[4] Zapoteco, lengua zapoteca,
[5] Flauta de carrizo

domingo, noviembre 12, 2006

Los istmeños nos comemos los "platos"


EL TOTOPO, UN "PLATO" QUE SE COME.


Importancia del maíz en nuestra historia.
Desde los antiguos códices hasta las crónicas escritas por frailes y escribanos, nuestra historia, entre guerras, religiones, mercados y conquistas, se funde en una masa homogénea que tiene que ver con la comida. Y la comida, tanto de los antiguos mexicanos, como de los conquistadores españoles que muy pronto se aficionaron a lo nuestro, tiene como ingrediente básico al maíz. De tal forma que la historia de México está estrechamente ligada a la domesticación del maíz.

El maíz llegó a tener tal importancia que se convirtió en objeto de culto religioso y, como tal, se realizaban con él ceremonias y ritos para reverenciarlo y cuidarlo como a un niño desprotegido, pero también como a un Dios dador de vida. Era tratado con gran ternura y delicadeza, se le calentaba con el aliento antes de ponerlo a la lumbre para que no sufriera con el cambio de temperatura y, por ningún motivo se desperdiciaba. Si algún grano era recogido del suelo, se le rezaba una oración y se le pedían disculpas para evitar que semejante desperdicio ocasionara la furia de los dioses y provocaran sequías y hambrunas. El maíz, para nuestros antepasados, no era una planta cualquiera, era un objeto divino.

Al consumarse la conquista y, a pesar de la llegada del trigo a nuestras tierras con el consabido pan dulce, los bolillos y teleras, el maíz siguió formando parte de la comida diaria del mexicano en su forma tradicional de tortilla.

LOS ZAPOTECOS DEL ISTMO Y EL TOTOPO.
En el Istmo de Tehuantepec, los pueblos zapotecas no permanecen al margen de esta dieta, en su creatividad singular el maíz se ha transformado de las conocidas tortillas al totopo. Más grande o más pequeño que aquellas según el gusto y el destino, se cuece no en el comal común, sino en las paredes del comixcal, olla de barro enterrada y calentada con leña, cuyo ardiente interior da vida al popular totopo. En cualquier mercado istmeño que se respete, usted escuchará la almibarada voz de las paisanas invitándolo a comprar: -¡Totopo, güero!

Es costumbre de todas las familias del Istmo, tener siempre totopos como una reserva permanente a la cual se acude, no sólo a la acostumbrada hora de comer, también en los imprevistos momentos de una visita. Para la cotidianeidad o para los momentos especiales de la fiesta. Como comida normal o para botanear en las calurosas tardes tropicales.

El totopo se prepara con maíz natural o adicionado con frijoles, con suero, con panela y coco. De maíz normal o de maíz “nuevo”, tierno, delicioso.
Esta “tortilla dura”, ha de tener un soplo divino en su interior pues dicen que se preserva por siempre y que, hasta ahora, nadie ha visto nunca un totopo descompuesto.

Es sabido que las mujeres lo adoran porque, como sirve de plato, al terminar de comer cada quien se come el suyo y nadie tiene que lavar los trastes.

Dicen también que los auténticos totopos se reconocen por el número exacto de sus hoyitos y que los totopos originales, provenientes de San Pedro Comitancillo, Oax. tienen 27 agujeros cada uno.

Siempre listo y delicioso para comer los camarones, el estofado, el mole; con papa horneada o frijolitos, con nopales, huevos,queso, la deliciosa "cuajada"; con el molito de garbanzo, la sopa aguada o el consomé de pollo. Para remojarlo en el café o el champurrado. Para entretener al joven, al nene o al anciano, seco o remojado, un totopo va bien siempre.

Y para usted paisano, con lo que guste, porque el totopo es para todos.

sábado, septiembre 16, 2006

Fui a Oaxaca

En pleno 15 deseptiembre...yo viajando como relámpago a la cd. de Oaxaca. Fuimos y volvimos en un mismo día. Saldo: lo peor, que a lo que íbamos no se pudo resolver; lo mejor, que pasé el día en agradable compañía y aprovechamos para un buen asunto. En el camino, al regreso, vimos a los pueblos preparándose para su ceremonia del grito y, ya llegando a la tierra más bendita por Dios, nos recibieron los fuegos artificiales y la alegría del pueblo que, hasta antes del movimiento oaxaqueño yo pensaba que sólo quería pan y circo y ya. Que con eso se conformaban y lo aguntaban tooododoo. Pero NO, el movimiento de resistencia civil en el D.F. y la Appo en mi mágica tierra, me han demostrado que no es cierto!! El pueblo también quiere justicia, democracia, igualdad, seguridad en sus vidas cotidianas.
No voy a presumir que lo haya visto ayer en mis andanzas por esa capital zapoteca (tuvimos que hacer mil cosas en unas cuantas horas, nada en el centro de la cd.) pero en La jornada de hoy acabo de leer un artículo sobre las mujeres de la appo que tienen que leer. ¡En serio! aquí está la página: http://www.jornada.unam.mx/2006/09/16/027n1soc.php . A veces no sé qué pensar del valor y la determinación que tienen algunas mujeres. Cómo quisiera tener esa disposición y ese corazón valiente. ¿Por qué no los tengo?
Reflexiono: Claro, para estar dispuesta a luchar y a perderlo todo, primero hay que no tener nada . Los más de nosotros no nos atrevemos a luchar con esa determinación porque en nuestra vida clasemediera hay comodidad, confort, seguridad... conquistados con nuestro propio esfuerzo, por supuesto, no le hemos robado nada a nadie -algunos sí-, pero hemos tenido las oportunidades y los recursos para conquistar -con esfuerzos, a veces muchos- nuestra pequeña montañita personal. Otros tienen la cima del everest y están comodísimos allí, no quieren bajarse por nada del mundo. Y algunos, como Ulises, son dueños de la Sierra Madre oriental ¡porque se la robaron al pueblo de Oaxaca! Entiendo que nadie quiere perder su propia comodidad, eso es perfectamente entendible, pero... ¿y los demás? Nunca pensamos en los otros, la gente pobre, sin oportunidades, los hijos del señor que vende cacahuates en la esquina, las hijas de la señora que me lava la ropa, del paletero, del que vende nieves, del que maneja aquel taxi, de los albañiles que han venido a hacer trabajos a la casa y que su esposa me vende huevos de rancho y me dice que, desde que terminó los trabajos aquí en la casa, su esposo no ha conseguido mas que chambitas de uno o dos días. ¿Y pienso, ellos estarían dispuestos a luchar? Ya dejando al margen la alienación en que viven por la ideología que transmiten los medios de comunicación, la iglesia y el estado y que -ufff!! aquí gran alarma en mi mente- reproducen los maestros, consciente o inconscientemente, a través del curriculum oculto en planes y programas de estudio. Pero claro que sí lucharían porque si no lo hacen, las generaciones actuales sólo van a continuar la tradición familiar: el cruel círculo de la pobreza, la marginación, la desigualdad, la inequidad, la misma ausencia de oportunidades de sus padres y abuelos, las mismas carencias, no poder estudiar ni la secundaria, ni el bachillerato, ni soñar con una carrera; agarrar la cuchara y hacer lo que sí saben para ganarse la vida. Ésa ha sido la herencia recibida, ésas sus oportunidades para triunfar en la vida. Entonces su lógica es -y en esas condiciones sería la de cualquiera- o lucho o sigo heredándole a los míos lo que yo he recibido. Por cuántas generaciones han sido despojados de la oportunidad que otros -unos cuantos en México- sí tienen. Y los demás mientras ¿Qué hacemos? ¿El pan nuestro de cada día sólo se lo pido a Dios para mí y mis hijos?ondeno po ¿Además de no hacer nada por los despojados, los condeno por luchar? ¿Me molesta su "violencia" contra mi cotidiana y cómoda vida? (¡Aaayy, no pude entrar a comprar a Fábricas de Francia) ¿Me irrita que tengan "secuestrada" la ciudad? (¡Huy ya no puedo transitar con mi automóvil por todas las calles!) ¿Que alteren el "orden" y no respeten "las instituciones"? (¡No he vendido nada en mi restaurante de lujo!) !)(¡No he tenido ganancias en mi hotel este año porque no hubo Guelaguetza!)(¡Tienen toda la ciudad, MI CIUDAD, llena de basura y mugre!) (¡Porque la ciudad no es de estos desarrapados, es de nosotros, los dueños del centro histórico, los que nos hemos codeado siempre con el poder, los dueños reales de Oaxaca ¿Que tengan a mi estado en ingobernabilidad? (¡Pobre Ulises, no lo dejan gobernar, así cómo va a poder hacer algo!) (¡Qué pena, la familia de Ulises se tuvo que ir a Europa porque aquí no los dejan en paz!) Por eso digo que siempre hay que ponerse en los zapatos del otro. Aunque a veces el otro ni siquiera tenga zapatos (yo vi a las indígenas chiapanecas en su paso por el istmo marchando descalzas en la carretera rumbo al D.F.). Tratar de sentir como ellos, pensar qué haríamos si estuviéramos en sus condiciones. A lo mejor fuéramos "violentos" muuuuy violentos, porque la verdadera violencia es ver todo esto y no hacer nada. Conformarnos con ser simplemente "buenos". Pero si yo soy un buen ciudadano, voy a votar, pago mis impuestos, vivo de mi trabajo, no le robo a nadie, cumplo con todas mis obligaciones familiares y sociales, voy a la iglesia, doy limosnas a los menesterosos, a veces ayudo en causas nobles como desastres, el teleton y esas cosas, cuando me lavan el parabrisas les doy dinero y ME HAGO DE LA VISTA GORDA ANTE LA INJUSTICIA. Qué facil es ser "BUENO" en nuestras circunstancias. ¿No lo sienten así? Como la mayoría de la gente que conozco. Buenos hasta donde sea bien visto. Buenos encharcados en la mediocridad, buenos sin que les afecte la podredumbre a su lado, buenos sin tomarse la molestia de pensar, de luchar, de disentir, buenos dejándose llevar por lo discursos del político mentiroso que es mi amigo (y yo sé que miente y roba y mata) y me va a ayudar a conseguir algo para mí (o para mi hijo, mi hermano, mi esposa). Buenos que despojan al próximo, explotan a los humildes, se reparten el pastel de "la democracia mexicana", se alternan en los puestos públicos y, además, se los heredan a sus hijos, mientras el pueblo se sume cada vez más en la miseria. Calumnian, mienten, cometen fraude, prejuzgan, condenan al que piensa/siente/actúa/habla diferente. Le han dado un sentido tan peyorativo, denigrante y vergonzozo a la palabra BUENO, que ¡¡yo no quiero ser buena!! ¡Qué terrible eh! ¡Qué terrible! Por eso la gran Rosario Castellanos, con esa amplísima e inteligente mirada femenina que la caracterizó siempre, escribió:


PASAPORTE
¿Mujer de ideas? No, nunca he tenido una.
Jamás repetí otras (por pudor o por fallas nemotécnicas).
¿Mujer de acción? Tampoco.
Basta mirar la talla de mis pies y mis manos.

Mujer, pues, de palabra. No, de palabra no.
Pero sí de palabras,
muchas, contradictorias, ay, insignificantes,
sonido puro, vacuo cernido de arabescos,
juego de salón, chisme, espuma, olvido.

Pero si es necesaria una definición
para el papel de identidad, apunte
que
soy una mujer de buenas intenciones
y que he pavimentado
un camino directo y fácil al infierno
.
Desde esta trinchera oaxaqueña de la lucha que han emprendido los que están hartos de los buenos, les pido: Por favor no sean buenos. ¡¡Qué aburrido, qué mediocre suena eso!!
Sean rebeldes, soñadores, conscientes, luchadores, honrados, leales, veraces, transgresores, justos, demócratas, activos, irreverentes... PERO NO BUENOS!!

viernes, septiembre 15, 2006

Oaxaca, Oaxaca, Oaxaca...!!!

¿Qué de verdad no le importa a los senadores y diputados lo que pasa en Oaxaca? ¡¡Pero qué estoy preguntando si ya dieron por olvidado el asunto!! Además, esas conversaciones telefónicas grabadas de Gamboa Patrón con Kamel Nacif y todas las demás cochinadas de Kamel con Succar Kuri, ponen más que al descubierto (nos escupen en la cara) cómo se hace la política en México y ¡¡¡quiénes nos gobiernan realmente!!! Cómo los integrantes de nuestro congreso de la unión, los legisladores, los representantes populares, consultan a empresarios corruptísimos, a asquerosos delincuentes (pero dueños del dinero y, por lo tanto, del poder), para tomar las importantes decisiones que marcan el rumbo del país. Pero además estos personajes de nuestra política mexicana, estos representantes populares VIVEN PERMANENTEMENTE de nuestro dinero, de lo que el gobierno percibe de nuestros impuestos, nuestro petróleo, nuestro trabajo cotidiano. Viven chupándonos la sangre todo el año y toooodooos los años de nuestra vida. ¿Cuánto pagué la última vez de tenencia, revista y no sé cuántos cuentos más que se inventan para seguirme sangrando cada año? ¿Cuánto pago de impuestos, un promedio de 20, 25 mil pesos anuales? Y encima se "enrocan" cada 3 años para seguir chupándonos hasta el tuétano y los sesos. Revisen la "trayectoria" de Gamboa Patrón. Ya ha pasado por todos los puestos habidos y por haber. ¡¿Qué nunca va a trabajar de verdad?! ¿Nunca va sudar, esforzarse, ganarse lo que traga? Qué horror de país, qué asco de gobernantes, qué podredumbre de nuestras podridas instituciones!! Y así se desgarran las vestiduras algunos -Víctor Trujillo, Denisse Maerker, López Dóriga- porque AMLO haya dicho que al diablo con sus instituciones!! ¿Pero hay alguien que crea en esas instituciones? ¿Alguien le cree a Fox, a Gamboa Patrón, a Ulises Ruiz, a Mariano Azuela, a Ugalde? Toda la gente a quién he hecho la pregunta, dan mi misma respuesta: ¡¡Yo no!! Pero además surge la CONAGO con su amenaza: "Si se va Ulises, no sube Calderón". Si los empresarios ya lo tienen agarrado de one ball, ahora le agarraron la otra!! Hoy me siento taaaaaan frustrada como el 3 de Julio. No sólo no se dio el cambio, ¡¡la situación empeora!! todo está más podrido y apestoso que nunca, corrompidos todos los ámbitos y ¡no hay ni un rayito de esperanza para nosotros! Los oaxaqueños nos sentimos excluidos, olvidados, marginados, abandonados de la mano de Dios y del mundo. Nuestros problemas no significan nada para un presidente mediocre que ya no ve las horas de dejar un puesto para el que luchó durante más de una década, se ha hecho de la vista gorda, todos los problemas de México -y de Oaxaca- lo rebasaron por completo, su incapacidad ha crecido a la par que sus días de gobierno avanzan hacia su fin y, para él, simplemente no existimos. Y ahora, con la decisión del pri-an en la Cámara, por lo visto para nadie.

jueves, septiembre 14, 2006

Muchos pintores famosos han tomado como motivo las tradiciones y costumbres istmeñas, así como a las fabulosas matronas del Istmo de Tehuantepec

Paisanos protagonizando la ancestral fiesta de La Guelaguetza

Ahora qué hago


Yo pedí este blog, ahora qué hago? quizá tenga que escribir un poco de poesía, algo con lo que me identifique, bueno, creo que cualquiera se identifica con esto. ¿O no?


Unas veces me siento como pobre colina
otras, como montaña de cumbres repetidas.
Unas veces me siento como un acantilado
y en otras como un cielo azul pero lejano.
A veces uno es manantial entre rocas
y otras veces un árbol con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas como laguna insomne
con un embarcadero ya sin embarcaciones.
Una laguna verde inmóvil y paciente,
conforme con sus algas, sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza, confiando en que una tarde
te acerques y te mires, te mires al mirarme.
Mario Benedetti